Guardiola es el proceso educativo del Barça. El recogepelotas, el futbolista, el técnico y ahora se reclama con más fuerza todavía por el mal juego culé como el modelo. Aunque ese Barcelona deslumbrante nació y morirá con Pep. Rosell nunca tuvo una idea de fútbol que pasara por el míster catalán ni por la cantera. Su favorito fue primero Scolari y después Mourinho. Llama la atención (o no tanto) que el presidente más votado de la historia del club haya alejado a Cruyff y Guardiola del equipo de sus amores. Rosell tiene complejo mesiánico, pidió ayuda a los boixos (criticados por Pep y echados por Laporta) y en el Barcelona el único mesianismo bueno es el de Messi. Tito Vilanova ha cogido la ruta de la burocratización, con fútbol y decisiones como si fueran trámites administrativos. Un ejemplo, solo hace falta ver lo poco que ha jugado Tello y todo lo que juega Adriano de central, (el primer fichaje de Sandro como presidente, antes de que llegara incluso Zubizarreta). Lleva ya nueve partidos como zaguero sin serlo y Bartra ha jugado siete.
Se ha vendido desde la prensa una imagen que no es la de Guardiola, una especie de Rousseau de la pelota. Hasta la junta directiva de Rosell le dice Dalai Lama según palabras del expresidente Laporta. Quizá todo sea por desacreditar a un hombre que no ha entrado nunca en reyertas, que detesta el bullicio al que se ha visto abocado el deporte rey por los medios de comunicación, que ha sido intachable en todos sus actos y que además tenía la autoridad moral y los cojones de poner a los que quisiera y exigir más que lo máximo. Pep es meditabundo y caviloso como pocos. Le encanta leer y reflexionar pero no complica el fútbol. "Si tocas una vez juegas muy bien, si tocas dos, bien, si tocas tres, mal" le explicó de joven Cruyff; él lo sintetizó al inglés: "It's easy. I have the ball, I pass the ball.
La pancarta del #ResPEPct la retiraron porque tapaba la publicidad. Una metáfora de este Barça. Que empezó eliminando la sección del béisbol, reduciendo el presupuesto para las otras secciones, apartando a Cruyff, sin confiar en el técnico de más futuro, Òscar García (lo reclutó el hijo de Cruyff para el Maccabi y lo ha hecho campeón de Israel) y que cada día suena más a Qatar Foundation y Neymar y menos a Unicef y juego en equipo.
Por eso nada mejor que leer los artículos escritos por Pep Guardiola y escuchar a puro fútbol sus palabras en conferencias. (Gran periodismo ciudadano de los que nos han dado la oportunidad de ver los vídeos con su trabajo. Un abrazo para los que dan gritos en televisión a precio de oro; señores, esto es lo que no tiene precio de nuestro oficio. Ser los testigos no los protagonistas y contarlo, fotografiarlo o grabarlo para los demás. Sus nombres: Bryan Montiel, Francisco Díaz Padró, Juan Pablo Arrien no aparecerán por ningún lado por eso es de recibo como mínimo mencionarlos). Al oír su voz, sigo pensando que Tito es la mejor continuación para el legado de Guardiola. El cronopio de Cortázar, el continuador del sueño. Y para ello habrá que poner el despertador y agarrar bien fuerte por los huevos como hacía el bueno de Pep. No se me ocurre otro mejor. Quizá Xavi si decide entrenar cuando se retire. Hoy además es día de recordar, de volver a pasar por el corazón, se cumplen cuatro años del majestuoso gol de Andrés Iniesta al Chelsea que abrió el camino por el paraíso y destruyó el falso mito de que las buenas personas nunca triunfan.
- TODAS LAS CONFERENCIAS DE PEP GUARDIOLA
- TODOS LOS ARTÍCULOS ESCRITOS POR PEP GUARDIOLA
. Los buenos. Sobre Andrés Iniesta y Messi.
- Infantismo e irresponsabilidad. Sobre los boixos.
- Sentirlo. Sobre el fútbol del Dream Team.
- Esperando a Van Morrison. Sobre Zinedine Zidane.
- A mi amigo. Sobre la Argentina de Pékerman.
- ¿Por qué viniste, Arrigo? Sobre la Italia campeona del 2006.
- Osorio. Sobre Ricardo Osorio y México.
- Un metro. Sobre la idea de juego de España en 2006.
- Un caramelo. Sobre la genialidad de Leo Messi.
- Salir de novios. Las enseñanzas para sacar el balón jugado de Lavolpe.
- Las áreas de los periféricos. Sobre la forma de juego de Riquelme.
- Todos iguales. Sobre la Inglaterra de Rooney y Gerrard.
- Un fútbol perfecto. Sobre su ídolo Platini y las imperfecciones en el juego.
- Él. Sobre Michael Jordan.
ANESTESIA DEPORTIVA
El deporte entendido como un refugio para el estrés. Relájate, pero no ceses en tu lucha. Piano, piano, si va lontano. El deporte no da soluciones, pero sí alegrías. El blog intenta hacer periodismo para los de abajo y no para los de arriba. 'Anestesia Deportiva' es un mero pretexto para contar historias. Una excusa para buscar a través de cosas no importantes, como los deportes, quizás lo más vital: la felicidad ¡ANESTÉSIATE!
Más fútbol y vida
Mourinho y Casillas sonreían juntos hace unos meses. Habían ganado la Liga con récord de puntos y goles. Felicidad desbordada, botellas de champagne francés descorchadas. Lo habían logrado, el cava catalán se congelaba en el frigorífico con ese mejor Barça de la historia y Pep Guardiola de entrenador que los traía por la calle de la amargura.
El ambiente se ha enrarecido esta temporada, no juegan a casi nada y ha crecido la dependencia respecto a CR7 y a los contraataques. Existen conflictos internos que no se han subsanado de puertas para dentro y hay división de opiniones entre los ventajistas que vemos los toros desde la barrera. Están los que piensan que se está faltando al respeto a un mito del madridismo, los que creen que Mourinho tiene plenos poderes, actúa por meritocracia, Casilles es un topo en el vestuario y los que simplemente se la trae al pairo lo que ocurra entre los dos si se conquista la Décima.
Mientras el Real Madrid fiel a su historia, ha cogido velocidad de crucero y vuela en Europa; justo cuando en la competición doméstica no tiene apenas posibilidades de conquistar el título. Como en la séptima (acabó 4º a 12 puntos del Barcelona), la octava (acabó 5º a siete puntos del Deportivo) y la novena (3º a nueve puntos del Valencia).
Los blancos desearían que todos los partidos ligueros fueran ligeros. La Liga les sienta como a los tipos que se ponen a dieta, van al gimnasio, se cuidan y sus colegas les dicen de ir a Mc Donald en plena operación bikini. Se hace duro tener que pedir una ensalada con todos los Bic Mac que se zamparon el año pasado. Pero el conjunto blanco se juega la vida este miércoles en el Signal Iduna Park -por cierto campo fetiche de Xabi Alonso y una gozada para este deporte-. El clímax, el día de estreno, el que sacan el traje de gala, el de la comunión de mayo y no les puede quedar grande ni chico, tienen que estar guapetones y relucientes, que dirían las mocitas madrileñas del himno.
En esta diégesis, en este mundo ficticio que se ha convertido el fútbol, Mourinho y Casillas son ahora los auténticos protagonistas. El deporte rey se está intoxicado de infamia día a día y ha llegado a un punto enfermizo de locura. Y lo peor es que nos estamos idiotizando a la vez que pervertimos este precioso deporte. Las tertulias no necesitan dinero ni periodistas porque opinar sabe cualquiera. Son muy baratas pero con el tiempo tantas y a todas horas nos saldrán muy caras. Se llevan los gritos y embistes y necesitamos otra cosa. El fútbol necesita más fútbol. Más juego, más reportajes y relatos. Si no salimos del regocijo entre nuestra propia mierda del retrete estamos abocados a que todos le den al botón de la cisterna para siempre.
En el partido contra el Betis se armó una escandalera que nada tiene que ver con el juego. Y muchos caímos como moscas sin contrastar la información para dar pábulo a unos cánticos inventados por gente tan aburrida que matan el aburrimiento creando bulos en la red como los niños que llaman a los telefonillos y salen por patas. Una imagen que resume lo mal que está el patio en todos los sentidos. Aunque se insista en los medios y no se pida perdón sino que se siga fomentando, la cagada fue gorda. Por mi parte sólo puedo decir que no hay excusas, fue lamentable. Hace un año escribí que el periodismo era indigno o indignado y por lo que me toca en esta situación he sido un indigno. Lo escuché en directo por Cadena Cope. Aquí el audio gracias a la labor de @tosepower https://soundcloud.com/tosepower/casillas-es-el-topo-casillas
El tinglado del periodismo deportivo se nos caerá así. Que el Presidente del Canillas haya salido más en la prensa por hablar de Mourinho que Alassane, jugador africano de ese mismo equipo con una historia que ha dado para una película llamada Diamantes negros es para avergonzarse. (cuando subo este vídeo tiene 6 reproducciones)
El deporte debe servir de excusa para hablar de la vida porque si olvidamos estas historias, nos olvidaremos de nosotros mismos. A continuación del partido Real Madrid - Betis, Eric Abidal nos dio una nueva lección, realizó un partido soberbio ante el Levante y vino a reclamar lo que habíamos ensuciado antes otros. La esencia de este juego. Trabajó por todos, no falló un pase y no dio ninguno por perdido. Entonces me vinieron a la cabeza las palabras de Tito Vilanova en la presentación del Barcelona: "Debo deciros que me pone muy contento que hoy Abidal nos pueda acompañar y esté aquí con nosotros. Te digo que si te sientes fuerte y tienes ganas, te esperaremos lo que haga falta".
Abidal hace también unos 300 días, mientras Casillas y Mou disfrutaban de la conquista de la Liga, fue sometido a un trasplante de hígado. Una cosa muy seria, que se la tomó con una entereza sobrehumana, tanto que hasta él era el que hacía las bromas en el vestuario y daba ánimos a los suyos. Para que aprendan los que van de bromistas en twitter pero que no tienen ni puñetera gracia sino mucho tiempo para querer perderlo.
A veces entre tanto estiércol olvidamos que lo más importante del fútbol es el juego y que lo más importante de todo es la vida. Menos mal que siempre aparecen como grandes tesoros un Abidal, un Alassane para decírnoslo como mejor se explican las cosas, a través de historias auténticas. Lo de Casillas y Mourinho lo hemos convertido en una mera ficción de tres al cuarto.
Que en Wembley gane el juego y sonrían los mejores, que dejemos caer nuestras lágrimas por las cosas terribles que de verdad lo merecen, que seamos fuertes y nos las sequemos juntos para sobrevivir en estos tiempos de crisis donde el fútbol es un consuelo momentáneo y Abidal, Tito y Alassane unos héroes para la eternidad. Brindemos por ellos, sonriamos y abandonemos nuestras innumerables estupideces.
Que en Wembley gane el juego y sonrían los mejores, que dejemos caer nuestras lágrimas por las cosas terribles que de verdad lo merecen, que seamos fuertes y nos las sequemos juntos para sobrevivir en estos tiempos de crisis donde el fútbol es un consuelo momentáneo y Abidal, Tito y Alassane unos héroes para la eternidad. Brindemos por ellos, sonriamos y abandonemos nuestras innumerables estupideces.
Publicado por
ALFONSO LOAIZA
Orfebres contra cacharreros
Nueva victoria de la Selección que tan bien dirige Vicente Del Bosque. Otra demostración de poderío futbolístico. Jugar en Saint-Denis con el 75% de la posesión ya no sorprende; es más, algunos la acusan de ello. El toque aburre, los partidos son un tostón, dirán. Debe ser moco de pavo tener un estilo -envidia mundial-, serle leal hasta las últimas consecuencias y que te respeten tanto que no te puedan mirar a los ojos ni de locales con 80.000 espectadores franceses a favor. No fue Del Bosque sino Wenger el que se quejó del estado del césped porque perjudicaba el espectáculo. Vicente no necesita topos, Pandevs, Fifas, Uefas ni aspersores para autoproclamarse. Por eso nunca ha hablado de señorío. No le pega con ese bigote de bonachón. Un hombre que no se hace admirar, se hace querer.
España mete miedo con su fútbol asociativo, los rivales agachan la cabeza ante tal enjundia. El combinado nacional desprende las mismas sensaciones que los más grandes de cualquier disciplina deportiva en la historia. Sensación de imbatibilidad absoluta, de supremacía resolutiva, de fuerza inspirativa, de control de los momentos calientes, de la más alta fiabilidad y de infinita superioridad. Hay partidos que ganan dando una larga exposición de motivos al rival, como ante Italia en la final de la Eurocopa y hay partidos que ganan porque sí. Porque son los mejores y no necesitan dar más explicaciones ni sacar todas las 'delicatessen' del extenso repertorio de magia. Y además la suerte acompaña. En caso de duda la pelota siempre hace que salga cara. Se sienten invencibles bajo presión pero sin vivir fuera del radio del sufrimiento. Son herederos de la poesía becqueriana, enjauladora y encantadora del tiempo.
Gestionan los partidos a vida o muerte como nunca lo había hecho ningún otro equipo. Encadenan con el de Francia 12 partidos cruciales sin recibir gol. Más de 1.200 minutos, más de 20 horas. Casi un día. Además minutos de los que cada uno de ellos se eterniza, pone la piel de gallina y da para morderse las uñas hasta quedarse sin dedos en las manos. Penaltis contra Italia y Portugal, Iniestazo, Panenkazo de Ramos, Puyolazo, goles de Villa y Torres, milagros de Casillas, los bailes a Rusia, Alemania e Italia al son de Xavi acompañado de los Busquets, Xabi, Silva, Cesc, Cazorla, la verticalidad de Navas y Pedrito, la sorpresa de Alba, el tesón de Piqué, Arbeloa, aquellos Senna, Capdevilla, Marchena... Un equipo que no gana un Balón de Oro porque se lo pasarían entre ellos. Pero que ha costado muchísimo trabajo y sólo hace falta echar un vistazo a las imágenes. Ha habido regeneración por parte de Del Bosque, 7 de los futbolistas que jugaron ante Francia no estuvieron en la primera Eurocopa. No obstante la renovación ha sido modélica, de cirujano: no ha roto con el fútbol que implantó Luis Aragonés, ha repensado lo pensado y ha pulido ciertas averías sin ocasionar un solo desperfecto en el grupo.
Nuestro fútbol no es del gusto de todos. Curiosamente los mejores amigos del resultadismo lo critican ferozmente. Explica nuestra indeleble idiosincrasia: cainita y sectaria. No se sienten identificados. Han defendido a ultranza el resultado por encima de todo y ahora han quedado con el culo al aire y sin pelar (pelado sólo lo tenía el gran Luis Aragonés, nuestro impulsor). Véase lo que opinaba Javier Clemente, nuestro seleccionador en el año 1994: "El fútbol físico y agresivo es el que gana los campeonatos. No hay ningún entrenador que me haya demostrado lo contrario. Una cosa es llenar los periódicos con el famoso espectáculo y otra los títulos" en esta entrevista con Santiago Segurola.
Pero España dejó de ser toro y pasó a ser torero, como metaforizó Menotti para explicar el paso de la Furia al Toque. Cuentan que en un entrenamiento Javier Clemente increpó a Pep Guardiola por hacer las carreras continuas y tocar un balón. Algunos todavía le llaman el problema al cuero. Para Pep era todo y así lo expresó en un extraordinario artículo en El País en el año 2006 "No sabemos como acaba pero que todo empieza por la pelota. Porque nadie sabe como acaban las cosas. Pero sí como quieres empezarlas. Gracias Luis por pensar que lo primero es la pelota y después lo demás".
Ha triunfado una idea de fútbol y el desarrollo de la misma trajo una forma de jugar, el estilo, que entrega satisfacciones y alegrías. Si un día por lo que sea no ganan le salen enemigos de debajo de esa piedra del cambio de ciclo porque en España no hay nada que joda más que el éxito; aunque sea propio algunos lo verán pase lo que pase ajeno. Ante Finlandia parecía el gran desastre del 98 cuando perdimos las Filipinas. Sin embargo España resolvió la papeleta contra Francia en otros 90 minutos a cara de perro gracias a un gol de Pedro. Su registro (10 goles en 530 minutos) el mejor en partidos internacionales esta temporada. Xabi Alonso repartió más pases (141) y recuperó más balones (6) que todo el centro del campo galo al completo (70 pases y 3 recuperaciones). Además dos suplentes, Víctor Valdés y Monreal, hicieron de las mejores versiones de sus titulares Casillas y Jordi Alba. Así es España y además empezamos el partido con una imagen de Pepe Reina animando el cotarro en el banquillo. El que alegremente hace suya la victoria de los demás.
Uno de los pocos grandes profesores de la facultad nos insta siempre a ser orfebres y no cacharreros. Un espíritu que ha mamado esta selección. No hablan de prefijos numéricos (4-5-1; 4-3-3; 4-2-4; 4-4-1-1), hacen caso omiso a las quejas de la prensa por el doble pivote (Xabi - Busquets) que no es tal en el césped y no juegan entre espejos para brillar individualmente sino entre paredes para reclamar al equipo. No viven de las rentas y hacen denodados esfuerzos por la excelencia continuada. Los cacharreros resultadistas no aguantan que el fútbol de los orfebres haya acabado siendo el más resultadista de siempre. Mientras, la pelota nos agradece con triunfos el buen trato y los mimos recibidos tras tanto pelotazo furioso. Los españoles en estos tiempos de crisis deberíamos tomar este ejemplo y coger el camino de la paciencia y el optimismo de los orfebres. Los mejores propósitos pueden ser menospreciados pero a larga terminan prosperando. Los mediocres seguirán mintiendo pero ya no engañan a nadie.
- ESPAÑA 0 - ITALIA 0. CUARTOS EURO 2008.
- ESPAÑA 3 - RUSIA 0. SEMIFINALES EURO 2008.
- ESPAÑA 1 - ALEMANIA 0. FINAL EURO 2008.
- ESPAÑA 1 - PORTUGAL 0. OCTAVOS MUNDIAL 2010.
- ESPAÑA 1 - PARAGUAY 0. CUARTOS MUNDIAL 2010.
- ESPAÑA 1 - ALEMANIA 0. SEMIFINALES MUNDIAL 2010.
- ESPAÑA 1 - HOLANDA 0. FINAL MUNDIAL 2010.
- ESPAÑA 1 - CROACIA 0. FASE DE GRUPOS EURO 2012.
- ESPAÑA 2 - FRANCIA 0. CUARTOS EURO 2012.
- ESPAÑA 0 - PORTUGAL 0. SEMIFINALES EURO 2012.
- ESPAÑA 4 - ITALIA 0. FINAL EURO 2012.
- FRANCIA 0 - ESPAÑA 1. CLASIFICACIÓN MUNDIAL 2014.
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ALFONSO LOAIZA
Nadal, mi madridismo desde que llegó Mourinho
He de reconocer que desde la llegada de Jose Mourinho al Real Madrid mi madridismo se ha desvanecido casi por completo. No siento las victorias del equipo como mías, no celebro los goles y eso que Mou como entrenador me parece brillante. Tiene una visión transversal del fútbol, me gusta su forma de entenderlo como un todo y nunca he cuestionado sus decisiones técnicas. Sin embargo me repatea el hígado su pose ególatra. Fuera parte de la agresión a Tito Vilanova, la imagen más patética jamás vista en un entrenador. Ha pisoteado los éxitos de un FC Barcelona del que me enorgullece ser contemporáneo, nunca se hace responsable de la derrota, siempre señala a otros como culpables, ha faltado el respeto a equipos como el Málaga, que da gusto verlo jugar de la mano de Pellegrini, se ha reído de la cantera, de Alberto Toril, ha utilizado a Adán como un pañuelito, saca a Karanka para dar la cara que él no tiene, no quiere ni en pintura a Casillas y Ramos por sus afinidades con jugadores culés y galones en un vestuario ingobernable para alguien que necesita tantos poderes despóticos, tiene como estandarte a un Pepe que en lugar de pararle los pies le da barra libre con brazalete de capitán incluido y hasta retó a una parte de la afición citándola antes de un partido. Es tan arrogante que cree que la gente va al Santiago Bernabéu por él. Como en su día escribió Jorge Valdano: "Es un carisma andante que no sabe muy bien lo que representa, pero la fuerza de su imagen es imprescindible para los medios de comunicación".
El propio Jose Mourinho no se considera madridista y realmente en el Real Madrid tiene un reto: su tercera Copa de Europa y no la décima del club. No obstante, ha teorizado bastante sobre el madridismo llamando madridistas disfrazados y filosofía barata a la silenciosa parte de la afición que no vio con buenos ojos su llegada y la marcha de Pellegrini. En lugar de acercarse a esa porción de hinchas, como en las tiranías la ha arrinconado y a día de hoy sólo puedes pertenecer al Real Madrid si eres mourinhista cuando Mourinho ha demostrado ser de Mourinho y no del Real Madrid, una entidad que se la trae sin cuidado.
Detesto la versión legionaria de tantos madridistas fieles a Mourinho que le consentirían hasta acostarse con sus mujeres. Prefiero ser leal a mis principios. Como me dice mi madre soy un "Madridista exiliado". La fidelidad tiene que ver directamente con una persona y me niego a apoyar al "Triste que lo contamina todo, el chamán de feria" como bien definió Javier Marías. La fidelidad nunca hablará mal de Mourinho aunque haya pisoteado con sus formas toda la historia del club. Si el portugués ve un charco se tira, si no hay charco se mea para regocijarse en él y Florentino al lado de padre mimador. La lealtad por el contrario tiene que ver con una causa, ser del Madrid. Y la tengo intacta. Entre otras cosas gracias a un chico de Manacor que juega al tenis como Raúl al fútbol y ha vuelto por todo lo alto. "En el Bernabéu se aprecia más que luches por una pelota que se va a ir fuera que si haces un caño" matiza Casillas. Pero el morir en el campo no es dar patadas a diestro y siniestro, el morir en el campo no es pisar al rival para ganar o meterle el dedo en el ojo después de perder, el morir en el campo es ser humilde. No rendirse, darlo todo porque después de los 90 minutos en el Madrid no hay excusa posible, no menospreciar al rival nunca porque el mosquito puede dañar los ojos al león, tener garra y agresividad y despreciar la violencia.
Mi Real Madrid no jugó ayer, el máximo exponente del Real Madrid que me representa juega esta noche a las 22.00 en la final de Indian Wells que enfrenta a Rafa Nadal y Juan Martín Del Potro. Curiosamente el tenista español invitó hace unas semanas a Tito Vilanova a una exhibición contra el argentino en Nueva York.
Contaba Toni Nadal, el tío del tenista, que en un campeonato juvenil Rafa con 14 años perdía un partido por 5-0 con la raqueta rota desde el primer juego. Su tío estaba en el campo de al lado, le avisaron y se lo dijo. La cambiaron y al final perdió 7-5. Toni al finalizar el encuentro le echó la bronca: "¿Tantos años y no te das cuenta de que está rota la raqueta?", Rafa le respondió: "Estoy tan acostumbrado a tener siempre la culpa yo, que no me hubiera imaginado que la raqueta era la culpable de mi mal juego". Tenía y tiene tanto sentido de la responsabilidad que al chaval se le pasó por alto. La filosofía del Mourinhismo no es barata, Florentino lleva 200 millones de euros invertidos y 400 millones de líos. Los árbitros favorecen al equipo más que lo perjudican y Mourinho cuando pierda, volverá a culpar a la raqueta, a la red, al viento, al árbitro o al ojo del halcón.
Pase lo que pase hoy sé que Rafa Nadal se dejará hasta la última gota de sudor por lealtad al público y responsabilidad. No le valen las excusas y las dejará para el técnico especial y los fieles de su doctrina. El mallorquín me argumenta en cada partido a través de la entrega y la pasión el auténtico porqué para ser todavía del Real Madrid, el equipo del que he sido desde que nací y seguiré siendo a pesar de la omnipotencia del excusismo y las malas maneras del Mourinhismo. No me cabe duda de que algún día volverá Raúl, nuestro Guardiola, y se conquistará la Décima, ésta si la ganara y pudiera se la llevaría Mou a Inglaterra. No puedo definir el madridismo con palabras, no me pertenece en exclusividad pero si el Madridismo ha pervivido es por la lealtad a unos valores y no por la fidelidad inquebrantable a un entrenador. Cuando se marche el portugués, que se irá, ¿qué les quedará a estos mourinhistas? y sobre todo ¿qué dejará, salvo títulos que se llenarán de polvo, sin contaminar en la esencia del club? Mientras, nos quedará Nadal, que en los puntos buenos de sus rivales dice 'bravo' y nunca pone una mala cara . Es el anticuerpo que tengo contra el Mourinhismo, naturalidad en el éxito y sensatez en el fracaso.
El propio Jose Mourinho no se considera madridista y realmente en el Real Madrid tiene un reto: su tercera Copa de Europa y no la décima del club. No obstante, ha teorizado bastante sobre el madridismo llamando madridistas disfrazados y filosofía barata a la silenciosa parte de la afición que no vio con buenos ojos su llegada y la marcha de Pellegrini. En lugar de acercarse a esa porción de hinchas, como en las tiranías la ha arrinconado y a día de hoy sólo puedes pertenecer al Real Madrid si eres mourinhista cuando Mourinho ha demostrado ser de Mourinho y no del Real Madrid, una entidad que se la trae sin cuidado.
Detesto la versión legionaria de tantos madridistas fieles a Mourinho que le consentirían hasta acostarse con sus mujeres. Prefiero ser leal a mis principios. Como me dice mi madre soy un "Madridista exiliado". La fidelidad tiene que ver directamente con una persona y me niego a apoyar al "Triste que lo contamina todo, el chamán de feria" como bien definió Javier Marías. La fidelidad nunca hablará mal de Mourinho aunque haya pisoteado con sus formas toda la historia del club. Si el portugués ve un charco se tira, si no hay charco se mea para regocijarse en él y Florentino al lado de padre mimador. La lealtad por el contrario tiene que ver con una causa, ser del Madrid. Y la tengo intacta. Entre otras cosas gracias a un chico de Manacor que juega al tenis como Raúl al fútbol y ha vuelto por todo lo alto. "En el Bernabéu se aprecia más que luches por una pelota que se va a ir fuera que si haces un caño" matiza Casillas. Pero el morir en el campo no es dar patadas a diestro y siniestro, el morir en el campo no es pisar al rival para ganar o meterle el dedo en el ojo después de perder, el morir en el campo es ser humilde. No rendirse, darlo todo porque después de los 90 minutos en el Madrid no hay excusa posible, no menospreciar al rival nunca porque el mosquito puede dañar los ojos al león, tener garra y agresividad y despreciar la violencia.
Mi Real Madrid no jugó ayer, el máximo exponente del Real Madrid que me representa juega esta noche a las 22.00 en la final de Indian Wells que enfrenta a Rafa Nadal y Juan Martín Del Potro. Curiosamente el tenista español invitó hace unas semanas a Tito Vilanova a una exhibición contra el argentino en Nueva York.
Contaba Toni Nadal, el tío del tenista, que en un campeonato juvenil Rafa con 14 años perdía un partido por 5-0 con la raqueta rota desde el primer juego. Su tío estaba en el campo de al lado, le avisaron y se lo dijo. La cambiaron y al final perdió 7-5. Toni al finalizar el encuentro le echó la bronca: "¿Tantos años y no te das cuenta de que está rota la raqueta?", Rafa le respondió: "Estoy tan acostumbrado a tener siempre la culpa yo, que no me hubiera imaginado que la raqueta era la culpable de mi mal juego". Tenía y tiene tanto sentido de la responsabilidad que al chaval se le pasó por alto. La filosofía del Mourinhismo no es barata, Florentino lleva 200 millones de euros invertidos y 400 millones de líos. Los árbitros favorecen al equipo más que lo perjudican y Mourinho cuando pierda, volverá a culpar a la raqueta, a la red, al viento, al árbitro o al ojo del halcón.
Pase lo que pase hoy sé que Rafa Nadal se dejará hasta la última gota de sudor por lealtad al público y responsabilidad. No le valen las excusas y las dejará para el técnico especial y los fieles de su doctrina. El mallorquín me argumenta en cada partido a través de la entrega y la pasión el auténtico porqué para ser todavía del Real Madrid, el equipo del que he sido desde que nací y seguiré siendo a pesar de la omnipotencia del excusismo y las malas maneras del Mourinhismo. No me cabe duda de que algún día volverá Raúl, nuestro Guardiola, y se conquistará la Décima, ésta si la ganara y pudiera se la llevaría Mou a Inglaterra. No puedo definir el madridismo con palabras, no me pertenece en exclusividad pero si el Madridismo ha pervivido es por la lealtad a unos valores y no por la fidelidad inquebrantable a un entrenador. Cuando se marche el portugués, que se irá, ¿qué les quedará a estos mourinhistas? y sobre todo ¿qué dejará, salvo títulos que se llenarán de polvo, sin contaminar en la esencia del club? Mientras, nos quedará Nadal, que en los puntos buenos de sus rivales dice 'bravo' y nunca pone una mala cara . Es el anticuerpo que tengo contra el Mourinhismo, naturalidad en el éxito y sensatez en el fracaso.
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ALFONSO LOAIZA
PICAPEDREROS
Hace dos años por estas fechas escribí 'Keita y Mascherano, los picapedreros'. Meses más tarde, Pep Guardiola los llamó sus 'niñitas'. El fútbol no se diferencia de la vida. No es un mundo ficcional. En un vestuario se quiere más al que tiene el corazón más grande y se desgata por los demás que al que mete el mejor gol y aparece en todos los telediarios. En aquel artículo aludía a mi abuelo Ragüe que cumpliría años en marzo si no se lo hubiera llevado por delante un cáncer. Su oficio, picar piedra y su vicio, fumar cigarros le debilitaron los pulmones hasta el final de sus días.
Es una verdadera pena que la profesión de mi fallecido abuelo se haya quedado anquilosada en una palabra que sólo sirve para que mi madre y otras profesoras de Lengua la pongan en los exámenes de bachillerato como ejemplo de parasintética (un vocablo compuesto y derivado). La palabra 'Picapedrero' es más que cinco sílabas y once letras, es una forma de ser y un sentimiento. Por eso siempre que puedo la reclamo y me la llevo conmigo a modo de fotografía que preside mi habitación. Así si olvido mis orígenes por alguna alabanza externa o excusa propia y me acecha la vanidad, tengo a mi abuelo diciéndome con el martillo: ¡déjate de quejas y pamplinas y ponte al lío!
Ya que en estos tiempos líquidos nunca sabemos dónde iremos, al menos debemos saber de dónde venimos. En el Barcelona nadie conoce su pasado mejor que Javier Mascherano. El del potrero de donde le sacaron con 12 años. Posiblemente los ojeadores fueron a ver cómo jugaba otro chaval más vistoso y en un buen rato se enamoraron de él. El 'jefecito' como los amores verdaderos no llama la atención a primera vista porque no es llamativo. Pero a la segunda vista, la que pasamos por el cerebro y el corazón a la vez, te mueres para siempre por sus huesos. Le llama el fútbol puro y auténtico. El argentino sabe que no ha llegado al Barcelona por su genialidad sino por su generosidad y sentido común en el terreno de juego. Fuera del césped es también el más autocrítico y ayer no se fue contento porque "para ser jugador del Barça no se puede permitir uno esos fallos". Un ejemplo para todos. Siempre está disponible y porta el dorsal '14' que no le dejaron a Cruyff por aquellas ideas carpetovetónicas de la Federación Española (que aún persiste de forma distinta -Sedes de Copa del Rey y Calendarios-) y lo está ennobleciendo por el holandés magistral. Ayer en una mala noche para él, fue el jugador que menos pelotas perdió (96% de precisión en el pase, más que Xavi, Piqué, Iniesta o Busquets) y que más recuperó (6).
En el tercer gol del FC Barcelona me llamó la atención el gesto que tuvo Xavi. El futbolista de Terrassa en lugar de ir a abrazar a sus compañeros fue a consolar a Mascherano por su error anterior. "Macho, de la que te has librado" le susurró al oído. O lo que es lo mismo, de la que nos hemos librado todos pero de la que te has librado por el linchamiento que te podría haber caído encima. Se acordó entonces de la que salvó Mascherano ante Bendtner del Arsenal en otros octavos. Juntos en el acierto y en el error, juntos en la salud y en la enfermedad. Soy y eres, porque somos.
Después del partido Javier Mascherano, como buen argentino, perspicaz, reconocía que habían vuelto a los orígenes. El conjunto culé presionó la salida del balón milanista tanto que por momentos parecía el mejor Barça de Guardiola. Reemprendieron el camino, regresaron a estar hambrientos y se quedaban todos sin aliento por recuperar la pelota, que para ellos no es un mero instrumento de juego, es todo, el aire que los oxigena y el alimento que los nutre. Ayer el Barcelona volvió a ser un equipo lleno de picapedreros y de Picassos: "la inspiración existe pero te tiene que coger trabajando".
Renglón aparte merece Jordi Roura. Se está partiendo los cuernos por el equipo, llega cuatro horas antes a los partidos, ha demostrado lealtad máxima a Tito Vilanova y la crítica deportiva se había cebado con el técnico interino. Cuando perdían era por él y si ganaban no tenía nada que ver. Hasta han aparecido las mismas burlas que a Del Bosque en su día. Al mejor entrenador de la historia de nuestro fútbol le llamaban Krusty, el Payaso. A Roura, Pedro Picapiedra. Y sí a veces los imbéciles llevan razón y hay que hacerles caso. Del Bosque, el Payaso nos hizo sonreír más que nadie con Eurocopa y Mundial. Roura, el Picapiedra ha sido parte importante para que el Barça vuelva a ser el Barça. El Barça de Mascherano, el Barça de los picapedreros. Dirán que es una filosofía barata. Y lo es. Porque picar piedra tiene valor pero no precio.
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ALFONSO LOAIZA
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